Matterialismo es materializar proyectos que importan.

Importan porque su propósito conecta con el propósito de los públicos con quienes establece relaciones de intercambio: equipo interno, clientes, proveedores, inversores, instituciones, ciudadanía …

El propósito vive a ambos lados de la acera. Descubrir y conectar propósitos propios y ajenos es un acto civilizatorio.

La belleza del comercio.

Por eso me rechina la expresión «comercio justo». El comercio o es justo, o no es comercio, será otra cosa.

(Gracias a José Luis Antúnez y a mis compañeros en Tramontana. Son un caldo de cultivo efervescente).

Serie palabrajes, paisajes de palabras. No son palabrejas.

Este video sobrecoge. Lo he escuchado en silencio varias veces. Es una mezcla de iglesia y cuartel.

La expresión de una religión estatal hecha espectáculo de masa.

¿Esta es TODA la propuesta de valor que tiene China para ofrecer al mundo? No lo creo. El partido sí, pero ¿la sociedad china?

Sacar a  millones de personas de la pobreza material lleva cosido, como las olas del mar a la resaca, que también millones de personas se interesen por la libertad, la de pensamiento e iniciativa. Y eso funda la condición de ciudadanos libres, a diferencia de aplicados súbditos genuflexos.

Mientras tanto, esta narrativa del poder aplastante nos dice a occidente: «¿se han preguntado para qué sirve la democracia? Porque, fíjense lo que se consigue con orden y eficiencia«.

Tenemos mucho que pensar y hacer con la Libertad, sobre todo los que no la hemos vivido recortada.