«El creador se mantiene firme en sus convicciones, el parásito sigue las opiniones de los demás. El creador piensa, el parásito copia. El creador produce, el parásito saquea. El interés del creador es la conquista de la naturaleza, el interés del parásito es la conquista del hombre. El creador requiere independencia, ni sirve ni gobierna, trata a los hombres con intercambio libre y elección voluntaria. El parásito busca poder, desea atar a todos los hombres para que actúen juntos y se esclavicen.
El parásito afirma que el hombre es sólo una herramienta para ser utilizada, que ha de pensar como sus semejantes y actuar como ellos y vivir la servidumbre de la necesidad colectiva, prescindiendo de la suya.
Fíjense en la historia. Todo lo que tenemos, todos los grandes logros han surgido del trabajo independiente de mentes independientes, y todos los horrores y destrucciones de los intentos de obligar a la humanidad a convertirse en robots sin cerebros y sin almas. Sin derechos personales, sin ambición personal, sin voluntad, esperanza o dignidad.
Es un conflicto antiguo, tiene otro nombre: lo individual contra lo colectivo».
Howard Roark (Gary Cooper) en El Manantial («The fountainhead»)